04Abr

El director general de Magnesitas Navarras, Javier Creixell, explica el valor de la actividad de las industria extractiva como motor del desarrollo rural y dique en la lucha contra la despoblación.

¿Cómo contribuye una empresa como Magnesitas Navarras en la lucha contra la despoblación?

Magnesitas Navarras nació en 1945, como consecuencia del descubrimiento del yacimiento de magnesita en Eugi. Entre 1951 y 1953 se construyó la planta de procesamiento y comenzó su actividad productiva en Zubiri.

En esa época, segunda mitad del siglo pasado, en Navarra se inició un desplazamiento poblacional desde las zonas rurales hacia la capital en búsqueda de oportunidades laborales y mayor calidad de vida, originando el fenómeno que hoy conocemos como España despoblada, y que en la práctica se traduce en el envejecimiento del entorno rural, la falta de oportunidades laborales, de servicios sociales o sanitarios, entre otros, en definitiva, una mayor desigualdad social.

Magnesitas Navarras, mientras tanto, se convirtió en un agente transformador para la zona que, a día de hoy, facilita y comparte futuro con las personas residentes del Prepirineo navarro. Es un motor de desarrollo social y económico de los valles de Esteríbar, Erro y valles colindantes y opera de una forma respetuosa con su entorno. Todo ello contribuye a minimizar el riesgo de despoblación en su zona de influencia.

Y lo digo porque, con una plantilla de 232 personas (el doble en puestos indirectos), más del 60% de sus empleados son de Esteríbar, Erro o Baztan y casi 300 proveedores navarros nos prestan servicios con un volumen de facturación anual de 14 millones de euros.

Generar riqueza es una apuesta clara para compartir futuro y Magnesitas lo lleva demostrando desde hace más de 75 años en esta zona.

Más allá de los beneficios en la generación de empleo y de riqueza, ¿cuál es la aportación de una empresa a su entorno?

La contribución por excelencia de las empresas a su entorno es la generación de riqueza. En Magnesitas Navarras llevamos muchos años trabajando desde la corresponsabilidad con los agentes del territorio y podemos decir que hemos trascendido esa contribución inicial. Mantenemos una relación cercana, fluida y accesible con los grupos de interés y desde esta relación de confianza mutua planificamos las actividades culturales, deportivas, sociales y ambientales en las que MAGNA participará activamente y siempre en beneficio de los ciudadanos y ciudadanas de los valles. Por poner un ejemplo, en el último año, y en el ámbito del fomento de la cultura, hemos apoyado exposiciones, cursos, seminarios, conciertos y festivales populares y, en el deportivo, la escuela deportiva de voleibol y de fútbol sala, el Club Deportivo pelotazale de Esteríbar, campeonatos de remonte y rutas de montaña, en las que participan personas de todas las edades.

Convencidos de que la sostenibilidad es fundamental en la estrategia de futuro pusimos en marcha nuestro plan de sostenibilidad «Compartimos Futuro» alineado con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En este plan se recogen y despliegan los compromisos que Magnesitas Navarras asume con el objetivo de ser la empresa de referencia en minería sostenible, abogando por la completa integración en el entorno y contribuyendo a la biodiversidad y a la protección de los valores ecológicos que confluyen en la zona en la que opera, antes, durante y después de sus operaciones. Un resultado de este fuerte compromiso con nuestro entorno es la propuesta de colaboración para el fomento de la Ganadería Extensiva en el Pastizal de Erdiz, muy en línea con el Plan Estratégico de Ganadería Extensiva en Navarra, y que asegura la compatibilidad de nuestro proyecto con el estilo de vida tradicional en los Valles permitiendo además aumentar la capacidad de acogida de carga ganadera en un 60% al finalizar el proyecto.

Equilibrar esfuerzos y trabajar conjuntamente, tanto en aspectos sociales como ambientales y económicos o de generación de valor, es crítico para el desarrollo de las regiones; por eso, en MAGNA, trabajamos con un equipo de especialistas en estos ámbitos.

¿Cuáles son los mayores retos para una empresa como Magnesitas Navarras?

El futuro de Magnesitas Navarras depende del Proyecto minero de Artesiaga, por lo que sacar adelante este proyecto es el reto al que actualmente nos enfrentamos.

Artesiaga asegura la actividad y garantiza el empleo de MAGNA en Navarra, tanto en mina como en la fábrica de Zubiri. La expectativa de vida de nuestra actividad minera en el proyecto actualmente en operación, «Reprofundización de la Corta Nivel 130 – Zona Alta», se reduce hoy a seis, siete años y la no apertura de Artesiaga supondría el cese total de las actividades en mina y fábrica de Magnesitas en Navarra en ese plazo; así lo indican los estudios realizados hasta la fecha.

La autorización del proyecto de Artesiaga no supone tan sólo el autorizar una explotación. Tal como acabo de mencionar es la única vía para la continuación del proyecto MAGNA, proyecto con una repercusión mucho más amplia que la ligada a la localización estricta de la explotación o incluso que la fábrica.

Esta realidad nos lleva a tramitar el mismo como un Proyecto Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PrSIS) que es la herramienta legal que mejor garantiza que el proyecto minero –y con él, el de MAGNA– se integre de manera adecuada en el territorio.

Este instrumento de ordenación territorial tiene por objeto la implantación de infraestructuras o instalaciones cuya incidencia y efectos trascienden, por la magnitud, importancia o las especiales características que presenten, al municipio o municipios sobre los que se asienten y contiene la documentación suficiente y precisa como para poder describir adecuadamente su implantación en el territorio, analizar sus interacciones e impactos.

A día de hoy, estamos dando el primer paso a este respecto, que es la realización de un proceso de información y participación ciudadana que permitirá a toda la población de los municipios afectados conocer el proyecto en detalle y realizar las aportaciones, recomendaciones o sugerencias que se consideren convenientes.

La tramitación de los proyectos mineros es larga y compleja y Artesiaga no es una excepción. En ella participan las administraciones públicas, tanto los departamentos competentes en la materia del Gobierno de Navarra como los Ayuntamientos.

Un pilar básico en el que sustentar el crecimiento de la minería lo constituye la propia sociedad. ¿Son cada vez más conscientes los ciudadanos de la importancia que tienen las materias primas, los recursos mineros, en su día a día?

Sí, cada vez somos más conscientes de la importancia que tienen las materias primas en nuestro día a día como bienes indispensables en nuestra sociedad actual.

Si algo se ha puesto de manifiesto en estos últimos años, especialmente con la crisis provocada por la covid-19 y el actual conflicto en Ucrania, es, por un lado, la vulnerabilidad de nuestras cadenas de suministro globales, tanto en la rapidez como en la profundidad con la que pueden interrumpirse y, por otro, ha evidenciado la mayor resiliencia de aquellas economías de marcado carácter industrial ante situaciones extremas, siendo la industria básica y la minería sectores tractores potentes y estratégicos para el desarrollo de la actividad económica.

Somos conscientes de que las perspectivas actuales sobre el crecimiento demográfico, la transición energética y el desarrollo en infraestructuras van a provocar un crecimiento sin precedentes en el consumo y dependencia de estas materias primas esenciales, por lo que es imprescindible redoblar esfuerzos en explorar y explotar nuestros recursos naturales de forma sostenible y eficiente, además de seguir promoviendo nuevos modelos de economía circular.

En nuestro caso, la magnesita es un mineral escaso y una materia prima imprescindible e insustituible para sectores tan esenciales y estratégicos como la nutrición de las plantas y de los animales, aplicaciones medioambientales como elemento clave en la descontaminación de suelos y aguas, y para el sector siderúrgico. La siderurgia esta al comienzo de la cadena de valor de la construcción y de la industria, desde la aeronáutica a las energías renovables, siendo además el acero una de las materias primas más importante para la industria eólica europea.

Y como último dato, quiero recordar que en Europa se concentran únicamente el 6% de las reservas mundiales de magnesita, concentrándose mayoritariamente en tres países no europeos como son Corea del Norte (27%), Rusia (27%) y China (12%), lo que supone más del 66% de las reservas mundiales.